La preservación de la información digital es un problema difícil y complejo. Cada vez hay más información digital pero, mientras que la información en papel y en otros soportes duraderos (como en microfilm) puede durar cientos de años, la información codificada en formato digital, es poco probable que dure más de una década o dos. A diferencia de materiales tradicionales, que tienden a ir desapareciendo de manera gradual, desvaneciéndose o amarilleándose con el paso del tiempo la información digital no se pierde de manera paulatina, esta existe o simplemente no existe.
La preservación digital nos plantea nuevos desafíos para la disciplina de la conservación. En primer lugar se tiene que afrontar a problemas técnicos, pero también algunas amenazas que vienen desde la organización misma. Los vamos a ver en la presentación que sigue a continuación.



